Un violento y fatal atropellamiento cobró la vida de un hombre en la carretera libre Toluca-Naucalpan, dejando al descubierto la frialdad de un automovilista que prefirió darse a la fuga antes que enfrentar a la ley. El percance ocurrió durante la mañana de este domingo 28 de junio de 2026, cuando el conductor de un vehículo color blanco aceleró a fondo tras embestir con brutalidad a un peatón, perdiéndose de vista entre los carriles con rumbo a la capital mexiquense y dejando atrás una estela de vidrios rotos y muerte.
Testigos de la tragedia quedaron sorprendido al presenciar el impacto, asegurando que el coche involucrado quedó con el parabrisas completamente estrellado y hundido debido al fortísimo choque contra el transeúnte. A pesar del evidente daño en su unidad y de saber que había cometido una desgracia, el conductor jamás frenó ni intentó auxiliar al herido, escapando con total impunidad de la escena del crimen a toda velocidad.
¡Quedó tendido en el Puente del Espejo! Trágico final en el asfalto de Otzolotepec
La víctima fatal de este accidente encontró la muerte cuando intentaba cruzar a pie los carriles centrales de la mencionada vía rápida, justo a la altura del Puente del Espejo, en el territorio correspondiente al municipio de Otzolotepec, Estado de México. El cuerpo de la víctima fue proyectado contra el suelo, sufriendo lesiones internas y fracturas expuestas que le arrebataron la existencia de forma instantánea ante la mirada de otros automovilistas que pasaban por el sector.
Al lugar del siniestro acudieron de inmediato elementos de la Policía Municipal de Otzolotepec para resguardar la zona, quienes colocaron los cordones plásticos para evitar que los camiones pesados despedazaran los restos humanos tirados en el carril de alta velocidad. Minutos más tarde, peritos forenses de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) hicieron su arribo para recolectar las evidencias del impacto y trasladar el cadáver en calidad de desconocido al anfiteatro, mientras revisan los talleres mecánicos cercanos buscando el coche con el vidrio roto.

