La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) iniciaron una investigación por homicidio calificado y lesiones tras un ataque directo perpetrado en la colonia Año de Juárez, correspondiente a la alcaldía Iztapalapa. Los reportes policiales indican que la agresión armada ocurrió el 29 de junio, minutos después del mediodía sobre la Avenida Tláhuac, a la altura de la calle Ignacio Zaragoza y en las inmediaciones de la estación Periférico Oriente de la Línea 12 del Metro, donde un ciudadano identificado como Rubén “N”, de aproximadamente 35 años de edad, perdió la vida a causa de heridas de bala en el cuello y el tórax.
De acuerdo con las declaraciones recabadas en el sitio por los elementos del Sector Tezonco, los agresores viajaban a bordo de una motocicleta desde la cual abrieron fuego contra la víctima en una zona comercial. Durante las detonaciones, una bala perdida impactó en la pierna de una mujer identificada como Andrea “N”, quien se encontraba laborando en un establecimiento comercial cercano (una papelería); tras ser estabilizada por paramédicos de Protección Civil de la demarcación, fue trasladada de urgencia a un hospital de la zona para recibir atención médica especializada.
El cerco virtual del C2 y la captura del menor de edad en Lomas de San Lorenzo
Con el apoyo de los monitoristas de las cámaras de videovigilancia de la Ciudad de México y el testimonio de los presentes —quienes describieron que el conductor vestía prendas de color morado—, los agentes implementaron un cerco en tiempo real para seguir la ruta de escape de la unidad. El despliegue táctico culminó en la calle Begonia, entre la avenida Del Árbol y la calle Benito Juárez, dentro de la colonia Lomas de San Lorenzo, donde los policías interceptaron a un motociclista a bordo de un vehículo gris con vivos azules que coincidía plenamente con las características captadas por los dispositivos de seguridad.
Al momento de su captura, el conductor fue identificado como Óscar Gabriel “N”, quien manifestó contar con 16 años de edad. Durante la revisión preventiva, los oficiales le aseguraron un arma de fuego corta abastecida con cuatro cartuchos útiles, así como una cangurera que contenía 16 envoltorios con una sustancia con las características de la cocaína en piedra, dinero en efectivo y prendas de vestir. En sus primeras declaraciones ante la autoridad ministerial, el menor imputó el desarrollo material del homicidio a su familiar consanguíneo, un hombre identificado como Brayan Isaac “N”, señalamiento que ya es indagado por la Policía de Investigación (PDI) para deslindar las responsabilidades jurídicas conducentes.

