El cuerpo sin vida de una joven identificada como Fátima Ozoara Cid Vázquez, de 20 años de edad, fue localizado en un paraje del Estado de México tras registrarse su desaparición el pasado domingo 21 de junio de 2026 en el perímetro de la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. Los restos de la víctima, quien se desempeñaba profesionalmente como auxiliar de enfermería, fueron ubicados de manera específica en el paraje denominado Ojo de Agua, situado sobre la carretera Santa Martha-Cuernavaca, en el municipio mexiquense de Ocuilan, mediante un despliegue operativo encabezado por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Morelos en coordinación con corporaciones locales.
A partir de la denuncia formal presentada por los familiares de la afectada, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) reportó la detención en flagrancia de un individuo identificado bajo el nombre de Joel Ricardo “N”, por su presunta participación material en el delito de desaparición cometida por particulares. La captura inicial permitió a los agentes ministeriales delimitar un polígono de interés geográfico en la franja territorial que divide a Morelos con el Estado de México, lo que condujo de forma posterior a la localización y recuperación del cadáver en la zona boscosa de la citada carretera interestatal.
Los pormenores de la última pista y el seguimiento interestatal del caso
Las indagatorias ministeriales precisan que Fátima Ozoara fue vista por última vez con vida alrededor de las 08:00 horas del pasado 21 de junio, en los instantes en que concluía una jornada de guardia de enfermería en las instalaciones del Centro Libanés, situado en la colonia Olivar de los Padres. De acuerdo con las descripciones asentadas en la ficha oficial de búsqueda institucional, la trabajadora de la salud vestía un uniforme de tipo quirúrgico en tonalidad azul marino, portaba un reloj en color café y contaba con un tatuaje con la figura de una mariposa roja en la sección derecha del abdomen como seña particular identificatoria.
Personal adscrito a la Policía de Investigación (PDI) y una célula especializada de atención a víctimas brindaron acompañamiento jurídico y psicológico a los deudos para trasladarse a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) del Estado de México con la finalidad de llevar a cabo los protocolos formales de reconocimiento de identidad del cuerpo. La representación social capitalina confirmó que mantendrá canales de comunicación y colaboración permanentes con las Fiscalías generales de Morelos y el Estado de México para deslindar las responsabilidades penales correspondientes y esclarecer las causas clínicas del deceso.

