Las investigaciones en torno al homicidio de diez personas ocurrido el pasado fin de semana en la comunidad de Texcalapa, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, Puebla, señalan como principal hipótesis una forma extrema de violencia doméstica. La Fiscalía General del Estado (FGE) indaga una presunta venganza perpetrada por uno de los hijos de los propietarios del rancho donde acontecieron los hechos.
De acuerdo con las filtraciones de las indagatorias ministeriales, el sospechoso habría actuado en represalia contra sus progenitores por haberlo internado previamente en un centro de rehabilitación para adicciones (anexo). Un video difundido en plataformas digitales muestra al presunto agresor reclamando a sus padres por sus problemas de consumo y por someterlo a extenuantes jornadas laborales, material que ya forma parte de la carpeta de investigación.
Identificación de las diez víctimas de la agresión armada
El ataque fue perpetrado durante la madrugada del domingo en el interior del predio agrícola. Elementos periciales confirmaron que en el sitio perdieron la vida seis integrantes de la familia y cuatro trabajadores del rancho.
Las víctimas civiles fueron identificadas formalmente bajo los siguientes nombres:
- Padres de familia: Cecilio y Marcela.
- Hijos de la pareja: Roberto y José María.
- Familiares indirectos: Las menores Carolina y Gabriela (sobrinas del sospechoso), así como su cuñada Martha.
- Trabajadores del rancho: Los empleados Efrén, José y Kevin (la identidad de la décima víctima no ha sido desglosada).
Postura del gobierno estatal ante la violencia en la Mixteca
El multihomicidio generó conmoción generalizada en la entidad poblana, la cual registra una tendencia al alza en delitos de alto impacto. Tras el hermetismo inicial de las autoridades ministeriales durante el lunes, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, emitió un pronunciamiento público a través de sus canales oficiales para condenar el ataque en Tehuitzingo.
El mandatario estatal expresó su solidaridad con los deudos y aseguró que el aparato de gobierno brindará el respaldo necesario para el esclarecimiento del caso, advirtiendo que no habrá tolerancia hacia los actos delictivos que vulneren la seguridad de la región. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad estatales y federales mantienen un despliegue operativo en la zona para localizar al presunto parricida, quien continúa prófugo, en un hecho que recrudece la percepción de violencia en la Mixteca.

