Un intento de robo con violencia dirigido en contra de los integrantes de una familia desató una fuerte movilización ciudadana en las inmediaciones del municipio de Nezahualcóyotl. De acuerdo con los primeros reportes recabados en la zona y difundidos inicialmente por plataformas periodísticas, las víctimas acababan de realizar un importante retiro de dinero en efectivo de una sucursal bancaria de la localidad, cuando fueron interceptadas en la vía pública por un grupo de presuntos asaltantes dedicados al seguimiento de cuentahabientes.
El despliegue operativo de los agresores fue neutralizado de forma sorpresiva por la intervención de uno de los familiares de las víctimas, quien se percató del intento de despojo y reaccionó de manera inmediata para salvaguardar la integridad de los suyos y el recurso económico.
El misterio de los proyectiles de concreto y el pánico vecinal a una sangrienta venganza
La mecánica del evento detalla que el ciudadano utilizó materiales de construcción, específicamente bloques de concreto y piedras que se encontraban tirados sobre la banqueta, para lanzarlos de forma consecutiva en contra de los delincuentes armados. La violenta respuesta defensiva tomó por sorpresa a los agresores, quienes ante la constante lluvia de proyectiles optaron por abortar la operación y huir del sitio con rumbo desconocido antes del arribo de los elementos de seguridad pública local.
A pesar de haber salvado el capital, los afectados manifestaron de forma pública ante medios informativos un severo estado de temor y zozobra debido a la posibilidad de sufrir represalias directas por parte de las agrupaciones delictivas dedicadas a esta modalidad de atraco. En los entornos digitales se abrió un intenso debate respecto a las estrategias utilizadas por bandas organizadas que operan en la periferia de los bancos, un fenómeno que se suma a las preocupaciones de los colonos mexiquenses en torno a los esquemas de la delincuencia en el Estado de México.

