Este sábado 11 de abril, la violencia volvió a sacudir al municipio de Tecámac con el hallazgo de un cuerpo sin vida envuelto en cobijas, abandonado en plena vía pública sobre la carretera libre México–Pachuca, en un hecho que ha generado indignación y fuertes cuestionamientos hacia las autoridades.
De acuerdo con los primeros reportes, el cadáver —correspondiente a un hombre aún no identificado— fue localizado con visibles signos de violencia a un costado de la vialidad, en una zona altamente transitada y frente a una agencia automotriz de Nissan.
Lo más alarmante del caso es que el hallazgo ocurrió prácticamente a unos metros de la sede regional de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México en Tecámac, lo que ha encendido las alertas por la audacia con la que opera la delincuencia, incluso en puntos cercanos a instalaciones de procuración de justicia.
Elementos de la policía municipal acudieron al sitio para acordonar el área, mientras peritos de la Fiscalía realizaron el levantamiento del cuerpo e iniciaron las diligencias correspondientes. Hasta el momento, la víctima permanece en calidad de desconocida.
Este hecho no es aislado, sino parte de una preocupante tendencia al alza en delitos de alto impacto en la región. A pesar de los esfuerzos anunciados por la presidenta municipal Rosy Wong, la realidad en las calles refleja un escenario distinto: homicidios, ejecuciones y actos de extrema violencia continúan ocurriendo con una frecuencia cada vez más alarmante.
La situación resulta especialmente grave cuando estos crímenes se cometen en zonas visibles, transitadas y, peor aún, a escasos metros de instituciones encargadas de impartir justicia. Esto evidencia no solo la presencia del crimen organizado, sino también una preocupante debilidad en la estrategia de seguridad implementada.
La ciudadanía enfrenta hoy un entorno de incertidumbre, donde los hechos violentos parecen normalizarse y donde la percepción de impunidad crece día con día. La pregunta es inevitable: ¿están funcionando realmente las acciones en materia de seguridad?
Mientras tanto, los habitantes de Tecámac y zonas aledañas continúan expuestos a una ola de violencia que no da tregua, exigiendo resultados concretos y una estrategia que verdaderamente logre contener el avance de la delincuencia.
Cabe destacar que este fue un hallazgo, sin embargo, otra persona bajo las mismas condiciones fue localizado en inmediaciones del panteón de la localidad de Ozumbilla.

