Durante años, Hacienda de Paula permaneció en el rezago, marcada por el abandono institucional y la falta de atención a sus necesidades más básicas.
Hoy, esa narrativa comienza a transformarse con la inauguración de una techumbre de más de mil 200 metros cuadrados en la escuela primaria José María Velasco y la secundaria Emiliano Zapata. Más que una obra de infraestructura, representa el cumplimiento de compromisos que por largo tiempo quedaron pendientes.
Con una inversión de tres millones y medio de pesos provenientes del Fondo Estatal, este proyecto beneficiará a 305 estudiantes, quienes ahora contarán, por primera vez, con un espacio digno y seguro para desarrollar actividades académicas, deportivas y culturales.




El acto inaugural reflejó un cambio significativo frente a administraciones anteriores. Las directoras de ambos planteles, Citlali Soto Delgado y María Isabel Barrera González, coincidieron en que esta obra responde a una necesidad histórica que durante años fue ignorada.
En la misma línea, alumnos de nivel primaria, acompañados por sus docentes, expresaron su reconocimiento al gobierno municipal, destacando que anteriormente debían enfrentar condiciones adversas como la exposición al sol y la lluvia, así como la falta de espacios adecuados.
Autoridades auxiliares fueron aún más contundentes al señalar que Hacienda de Paula había sido relegada por gobiernos pasados, pese a su crecimiento poblacional, por lo que esta obra no solo cumple una promesa, sino que marca un cambio en la forma de gobernar.
El presidente municipal de Temascalapa, Alan Martínez, asumió ese contexto al reconocer la deuda histórica con la comunidad y afirmó que su administración trabaja para saldarla con hechos. Asimismo, destacó que Hacienda de Paula deja de ser vista como una zona marginada para consolidarse como la comunidad número catorce del municipio, con pleno reconocimiento.
Más allá del protocolo, la obra evidencia una realidad: necesidades básicas que durante años fueron ignoradas hoy se convierten en acciones concretas. La diferencia, coinciden habitantes y autoridades escolares, está en pasar del discurso a los resultados; con estas acciones, el gobierno del pueblo refrenda su compromiso con el bienestar y desarrollo de sus comunidades, apostando por la educación como eje fundamental para construir un futuro con mayores oportunidades para niñas, niños y jóvenes.

