Un violento ataque directo perpetrado con armas de fuego cobró la vida de un hombre y de su hija, una menor de tan solo ocho años de edad, en las inmediaciones de la colonia Miguel Hidalgo, en el municipio de Ecatepec, Estado de México. De acuerdo con las primeras líneas de investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), el adulto agredido presuntamente contaba con vínculos activos con la organización delictiva local conocida como “La Chokiza”, señalándose esta relación como el principal móvil del atentado.
Los hechos se registraron cuando las víctimas viajaban a bordo de un automóvil deportivo tipo Challenger, de color negro, sobre la calle Ignacio López Rayón. En ese punto, la unidad fue interceptada por dos sujetos armados que abrieron fuego en repetidas ocasiones contra el costado del conductor. Debido a las ráfagas de proyectiles, la menor de edad, quien viajaba en el asiento del copiloto, resultó herida de gravedad, mientras que el chofer perdió instantáneamente el control de la unidad, terminando la marcha tras colisionar contra una jardinera de la vía pública.
¿Lograron escapar los sicarios? Así fue la cacería tras la balacera en la R1
Las múltiples detonaciones de arma de fuego alertaron a los vecinos de la colonia Miguel Hidalgo, quienes de inmediato solicitaron el arribo de las corporaciones de seguridad y de atención médica. Al llegar al sitio, paramédicos de Protección Civil confirmaron que tanto el conductor como la pequeña ya no presentaban signos vitales debido a la severidad de los impactos de bala recibidos en órganos vitales.
Tras cometer el doble homicidio, los agresores huyeron a bordo de un vehículo con dirección hacia la avenida R1, logrando evadir el cerco policial desplegado de manera posterior en los límites con las colonias San Agustín y Héroes de Independencia. Elementos de la Policía Ministerial acordonaron la zona para permitir el trabajo del área de servicios periciales, quienes concluyeron las diligencias de levantamiento de los cuerpos durante la madrugada. El vehículo Challenger fue asegurado y remolcado con una grúa de plataforma hacia las instalaciones de la fiscalía de homicidios con sede en San Cristóbal, donde se dará continuidad a las pruebas periciales de balística.

