Naucalpan, Estado de México, octubre de 2025. — Han pasado ya más de 20 días desde la desaparición de Kimberly Hilary Moya González, una joven de 16 años estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan, cuyo caso ha conmocionado al Estado de México y encendido la indignación de la comunidad estudiantil y vecinal.
De acuerdo con los reportes oficiales, Kimberly desapareció el 2 de octubre cuando salió de su casa en la colonia San Rafael Chamapa para sacar copias de una tarea escolar. Desde ese momento, no se ha vuelto a saber de ella.
Últimos momentos registrados
Cámaras de videovigilancia captaron a la adolescente a las 16:06 horas, caminando por la calle Los Aceites, cerca del bulevar Luis Donaldo Colosio. Vestía pantalón gris, sudadera verde y portaba una mochila rosa.
Fue la última imagen confirmada que se tiene de ella antes de que se perdiera completamente su rastro.
Cateos y hallazgos relevantes
En las semanas posteriores, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y la Comisión de Búsqueda de Personas (COBUPEM) desplegaron operativos en la zona de Chamapa, apoyados con binomios caninos, drones y maquinaria pesada, además de ejecutar cuatro cateos en inmuebles de interés.
Durante uno de estos cateos —realizado en un taller mecánico propiedad de Gabriel Rafael “N”— se localizaron botas con manchas hemáticas que, tras los análisis forenses, coincidieron genéticamente con la familia de Kimberly.
Detenidos vinculados a proceso
El Ministerio Público detuvo a Gabriel Rafael “N”, de 57 años, y Paulo Alberto “N”, de 36, quienes ya fueron vinculados a proceso por el delito de desaparición cometida por particulares.
El juez determinó que las pruebas presentadas —incluidas las evidencias biológicas y los testimonios recabados— eran idóneas, pertinentes y suficientes para mantenerlos bajo investigación.
Sin embargo, hasta el momento, las autoridades no han podido confirmar el paradero de Kimberly, ni si ingresó a alguno de los domicilios cateados.
Una búsqueda que no se detiene
A más de tres semanas del hecho, la joven continúa sin ser localizada. Su familia mantiene la esperanza viva y ha reiterado que “Kimberly no se perdió, se la llevaron”.
Las labores de búsqueda se han extendido a zonas aledañas, mientras que los equipos de rescate y peritos siguen explorando terrenos en la región de San Rafael Chamapa y otras colonias del municipio.
Indignación y protestas
La desaparición ha generado una ola de protestas y manifestaciones en Naucalpan y la Ciudad de México.
Compañeros del CCH Naucalpan, familiares y vecinos han bloqueado tramos del Periférico Norte y del bulevar Luis Donaldo Colosio, exigiendo justicia y avances concretos en la investigación.
Con pancartas y consignas como “Queremos a Kimberly viva” y “No más desaparecidas”, los manifestantes reclaman una respuesta inmediata de las autoridades estatales y federales.
El contexto de una crisis creciente
El caso de Kimberly no es aislado. De acuerdo con reportes periodísticos y datos de la propia FGJEM, al menos ocho mujeres jóvenes han desaparecido en Naucalpan en los últimos dos meses, lo que refleja una preocupante tendencia de violencia y desapariciones en la región.
Organizaciones civiles han señalado que estos hechos evidencian una crisis de seguridad y de atención institucional en el municipio, uno de los más poblados del Valle de México.
Silencio y esperanza
Pese a los cateos, las detenciones y la movilización ciudadana, no hay claridad sobre lo ocurrido el 2 de octubre.
Las autoridades mantienen hermetismo sobre los resultados de los operativos, mientras la familia de Kimberly continúa participando en las búsquedas y exige transparencia en el proceso.
“Mi hija es una estudiante, una joven alegre. No quiero que su caso quede en el olvido. No quiero que sea una más”, declaró la madre de la joven en una de las manifestaciones recientes.
La exigencia: encontrarla con vida
La comunidad del CCH Naucalpan ha reiterado que no cesará en sus protestas hasta que Kimberly sea localizada. En tanto, la fiscalía estatal mantiene abierta la carpeta de investigación y ha pedido el apoyo ciudadano para aportar cualquier información que ayude a su localización.
La imagen de Kimberly —con su sonrisa juvenil y su mochila rosa— se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza. Cada día que pasa sin respuestas aumenta la exigencia de justicia, pero también el compromiso de una comunidad que no se rinde: encontrarla viva y que nadie más desaparezca.
Lo que alegan los familiares de los detenidos
Los familiares de Gabriel Rafael “N” aseguran que él no es culpable de la desaparición de Kimberly y que fue detenido injustamente, al afirmar que las autoridades lo están utilizando como “chivo expiatorio”.
Su hija, Jessica, declaró que su padre fue detenido inicialmente como testigo de un robo de vehículo y, tiempo después, se giró una nueva orden de aprehensión por desaparición de personas.
Respecto a las botas halladas en el cateo, la familia sostiene que “se encontraban en casa, debajo de un ropero” y no en el taller como reportó la fiscalía.
Por su parte, la madre de Kimberly denunció la existencia de campañas en redes sociales —y supuestos “bots”— que promueven la inocencia de los detenidos, lo que considera “no es normal”. Las autoridades, en tanto, reiteraron que los imputados gozan del principio de presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario.

