Una megafuga de agua potable registrada en la alcaldía Ciudad de México provocó inundaciones, daños materiales y afectaciones viales en la zona de Los Reyes Culhuacán, en Iztapalapa, luego de la ruptura de una tubería con más de 60 años de antigüedad.
El incidente ocurrió sobre la calle 5 de Mayo, casi esquina con avenida Tláhuac, donde vecinos reportaron haber escuchado un fuerte estruendo antes de que enormes cantidades de agua comenzaran a salir del subsuelo, convirtiendo varias calles en auténticos ríos.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA), la fuga se originó por el colapso de una tubería de 36 pulgadas de diámetro, infraestructura que abastece a una gran parte del oriente de la capital. Autoridades señalaron que la línea tenía más de seis décadas en operación.
Las fuertes corrientes arrastraron lodo, piedras y basura, dejando vehículos varados y afectando viviendas, comercios y escuelas cercanas. Vecinos narraron que el agua alcanzó hasta un metro de altura en algunos puntos, mientras personal de Protección Civil, bomberos y cuadrillas de SEGIAGUA trabajaban para controlar el derrame.
Autoridades capitalinas informaron que al menos cuatro viviendas registraron daños en muebles y enseres, además de afectaciones en patios, escuelas y establecimientos comerciales. También se reportó que el área dañada abarca aproximadamente 1.3 kilómetros.
La alcaldía indicó que las labores de reparación podrían tardar alrededor de 36 horas debido a la complejidad de sustituir el tramo dañado y compactar nuevamente el terreno. Mientras tanto, habitantes de la zona han manifestado preocupación por posibles cortes de agua y riesgos estructurales en las calles afectadas.
De acuerdo con reportes preliminares de medios nacionales y autoridades capitalinas, la megafuga registrada en la alcaldía Ciudad de México provocó el desperdicio de al menos 23 millones de litros de agua potable durante varias horas, luego de la ruptura de una tubería de 48 pulgadas con más de 60 años de antigüedad. Vecinos de la zona señalaron que el flujo era tan intenso que las calles parecían ríos, mientras especialistas indicaron que la fuga permaneció activa por más de dos horas antes de ser controlada.

