Un perturbador hallazgo sacudió a los habitantes del norte de la capital del país tras un despliegue operativo coordinado entre fuerzas federales y locales. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), agentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y efectivos de la Secretaría de Marina (Semar) irrumpieron mediante una orden de cateo en un inmueble habilitado como cocina económica en la alcaldía Gustavo A. Madero, donde localizaron restos humanos ocultos de forma ilegal.
Las labores de inteligencia civil y el seguimiento de campo permitieron a las autoridades detectar irregularidades en el patio posterior del establecimiento comercial, procediendo a realizar excavaciones minuciosas que derivaron en la exhumación de un cuerpo masculino en avanzado estado de descomposición.
El tétrico menú de los trajes blancos en la zona de excavación
Los peritajes forenses preliminares determinaron que la víctima mortal presentaba un tiempo de fallecimiento de por lo menos tres semanas previas al hallazgo. El procesamiento de la escena causó conmoción debido a que los peritos criminalistas, ataviados con trajes blancos de bioseguridad, tuvieron que remover la tierra y el pavimento en el mismo espacio donde permanecían colgados los pizarrones que anunciaban los menús diarios del local, consistentes en arroz, sopas y guisados de temporada.
Los informes recabados indican que los administradores del negocio mantuvieron la atención regular a sus clientes, sirviendo alimentos en mesas que se encontraban colocadas de manera directa sobre la fosa clandestina mientras los procesos biológicos de degradación ocurrían a escasa distancia bajo la superficie de rodamiento.
Cuerpo desmembrado y la detención de la familia administradora de la fonda
La inspección forense detalló que el cadáver fue objeto de una mutilación intencional, detectándose la ausencia de ambas extremidades inferiores. Hasta el momento del cierre pericial, las piernas del hoy occiso no han sido localizadas dentro del inmueble, por lo que los especialistas mantienen activos rastreos en los contenedores y pasillos adyacentes del predio.
Los integrantes del núcleo familiar que habitaban la vivienda y administraban de manera directa el negocio de comida fueron asegurados por los oficiales de la SSC y trasladados bajo custodia ministerial ante la Fiscalía de Homicidios para el deslinde de responsabilidades. La identidad de la víctima y las causas específicas del deceso permanecen bajo reserva legal para proteger el curso de las indagatorias, las cuales forman parte de las carpetas de investigación abiertas.

