La búsqueda de María Fernanda N., desaparecida el 3 de marzo de 2024 en Puebla, culminó con un hallazgo estremecedor: sus restos fueron encontrados enterrados en el patio de la casa de Alejandro N., ex policía estatal, detenido desde noviembre de 2025.
El operativo se realizó el pasado viernes bajo estricto sigilo y solo hasta el lunes 9 de febrero la Comisión de Búsqueda de Personas confirmó oficialmente el hallazgo, actualizando el estatus de María Fernanda a “localizada”.
Expolicía en el centro del caso
Alejandro N. era el último contacto conocido de María Fernanda y su amiga Diana Estrella N., quienes asistieron a una fiesta de cumpleaños la noche de su desaparición. Su historial como exelemento de la SSP genera dudas sobre posibles obstrucciones iniciales a la investigación.
Con el hallazgo de los restos, las autoridades planean modificar la acusación inicial de desaparición forzada, incorporando cargos por feminicidio, lo que podría elevar la pena sustancialmente.
Fragmentos óseos y la incertidumbre sobre Diana
Aunque los restos de María Fernanda fueron identificados parcialmente, otros fragmentos hallados aún están bajo análisis. Podrían pertenecer a Diana Estrella, amiga desaparecida junto a ella.

