La recientemente creada organización UTXT ha sido señalada por operadores y concesionarios del transporte público como una agrupación que presuntamente facilita la incorporación de taxis irregulares en distintos municipios del estado de Hidalgo, particularmente en Tizayuca, donde estiman que más de 200 unidades sin concesión operan actualmente bajo su protección.
De acuerdo con testimonios de transportistas, el esquema de operación consistiría en el cobro de cuotas periódicas a los conductores interesados en brindar servicio de transporte de pasajeros sin contar con la documentación correspondiente. Los denunciantes aseguran que, además de una cuota inicial, se exige el pago semanal de una tarjeta con costo aproximado de 300 pesos, recurso que supuestamente se destina a gastos operativos de la organización, aunque operadores afirman que beneficiaría directamente a sus dirigentes, identificados como Carlos Aldana y Ricardo Jiménez.
Las denuncias refieren que para incorporarse a este esquema irregular, los interesados deben cubrir cantidades que rondan los 30 mil pesos para utilizar vehículos particulares como taxis. Sin embargo, algunos operadores aseguran que el monto puede incrementarse hasta los 50 mil pesos dependiendo de las condiciones impuestas por los responsables.
Asimismo, transportistas señalaron que la estructura de esta organización se extendería a otros ámbitos del sector, incluyendo el control de bases y rutas en la zona de Héroes de Tizayuca (Sadasi), donde presuntamente se generan ingresos diarios por concepto de cuotas a las unidades que operan en dichos puntos.
Los denunciantes también acusaron la existencia de préstamos informales conocidos como “gota a gota”, mediante los cuales algunos operadores obtienen financiamiento inmediato, pero enfrentan elevados intereses y cobros diarios que complican su situación económica.
A estas acusaciones se suma una presunta inconformidad por el cobro extraordinario de mil pesos por unidad para la organización de un baile programado para el próximo sábado. Según versiones de concesionarios y propietarios de combis y taxis, la recaudación podría alcanzar varios cientos de miles de pesos, recursos cuyo destino final ha sido cuestionado por parte de los participantes.
Ante esta situación, la secretaria de Movilidad y Transporte de Hidalgo, Lyzbeth Robles Gutiérrez, reiteró que las unidades que operan sin concesión o permiso correspondiente se encuentran en condición irregular e hizo un llamado a la ciudadanía para evitar utilizar este tipo de servicios. La funcionaria señaló que los operativos de supervisión continuarán con el objetivo de detectar y retirar de circulación a los vehículos que incumplan la normatividad vigente.

