Una nueva modalidad de operaciones operada por células del cr*men organizado fue desarticulada por la Fiscalía General del Estado de Michoacán tras el rescate de cuatro jóvenes originarios de Jalisco, el Estado de México y la entidad michoacana. Las investigaciones oficiales confirmaron un cambio de estrategia en las estructuras delictivas, las cuales han sustituido las privaciones forzadas de la libertad por métodos de captación voluntaria utilizando plataformas digitales y aplicaciones móviles.
El mecanismo de enganche detectado por las autoridades ministeriales consiste en contactar a las víctimas a través de lo que denominan “fuentes abiertas” en internet. Una vez que se establece la persuasión digital, los grupos delictivos financian la logística completa del traslado, realizando el pago total de los boletos de autobús desde las entidades de origen de los adolescentes.
El misterio del chofer de transporte y el operativo en Cenobio Moreno
Al arribar a las terminales y puntos de encuentro fijados por la red, las células asignaban vehículos particulares o unidades de alquiler para movilizar a los menores de edad hacia las denominadas zonas de conflicto en la región de Tierra Caliente. El expediente detalla la localización inicial de una joven procedente de Jalisco a inicios de mes, seguida por la ubicación de otra mujer originaria del Estado de México, quien fue interceptada en la comunidad de Cenobio Moreno, perteneciente al municipio de Apatzingán.
El evento más reciente de la cronología delictiva involucró a dos menores de edad procedentes de la localidad de Pamatácuaro, en Uruapan. Ambos adolescentes fueron localizados sanos y salvos en el mismo perímetro de Apatzingán gracias a la activación oportuna de los protocolos de búsqueda detonados por las denuncias de sus familiares directos.
La caída de dos implicados tras la revisión de cámaras de videovigilancia
Respecto a este último operativo, el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña, confirmó la captura de dos presuntos implicados en el proceso de traslado, entre los que se encuentra un operador de transporte público. La reconstrucción de los hechos mediante el análisis de las cámaras de videovigilancia locales permitió constatar que los menores abordaron las unidades vehiculares por decisión propia y sin coacción física visible.
Tanto los detenidos como los indicios recabados fueron puestos a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica, mientras las carpetas de investigación continúan abiertas para desmantelar las redes digitales encargadas de estos esquemas de captación. Al respecto, las autoridades de seguridad alertaron que este representa el tercer procedimiento penal detectado en la zona bajo las mismas características de operación delictiva.

