Un operativo de la policía del estado de Karnataka, al sur de la India, culminó con la captura de Timmarayappa, un agricultor de 48 años que confesó haber asesinado a su hija de 17 años, T. Meghana. El hallazgo y posterior exhumación del cuerpo de la menor se realizaron el pasado domingo 17 de mayo de 2026 en el lecho seco de un lago cercano a la aldea de Nimbemaradahalli, en el distrito de Tumakuru.
Las autoridades locales informaron que el caso se encontraba bajo investigación desde mediados del mes pasado, luego de que se emitieran reportes cruzados por la desaparición tanto de la adolescente como del propio imputado.
El detonante del crimen: oposición a una relación sentimental
Las indagatorias ministeriales determinaron que el móvil de la agresión se originó por el rechazo absoluto de Timmarayappa hacia el noviazgo que su hija mantenía con un electricista local, quien además poseía un vínculo de parentesco con la madre de la menor. A diferencia del padre, la madre de Meghana aprobaba la relación, situación que generó constantes dinámicas de confrontación en el entorno doméstico.
La reconstrucción de los hechos detalla la siguiente cronología:
- 16 de abril: El agricultor trasladó a la joven a la granja familiar mediante engaños. Tras una discusión, la estranguló y arrojó el cuerpo a un pozo.
- Esa misma noche: Por temor a que el cadáver saliera a la superficie, el agresor regresó para extraer los restos y enterrarlos en una fosa clandestina en un lago seco.
- 17 de abril: El presunto infractor acudió con su esposa ante las autoridades para reportar falsamente la desaparición de la menor y desviar las sospechas.
Fuga por templos y confesión ante las autoridades policiales
El caso dio un vuelco el 23 de abril, cuando el labriego huyó de su hogar con dinero en efectivo y su motocicleta, lo que obligó a su esposa a presentar una segunda denuncia por desaparición. Durante semanas, el sospechoso logró evadir la acción de la justicia apagando sus dispositivos móviles, pernoctando en templos religiosos y terminales de autobuses, e incluso adquiriendo una tarjeta SIM ajena mientras buscaba asesoría legal para tramitar una fianza anticipada.
Tras recibir una pista de inteligencia el 15 de mayo, un equipo especial de la policía estatal interceptó y arrestó al agricultor el 16 de mayo. Aunque inicialmente intentó sostener su postura de padre afectado, los interrogatorios técnicos lo llevaron a confesar el crimen y guiar a los peritos forenses hasta el sitio de ocultamiento. Este evento ha reavivado la discusión internacional en torno a la violencia intrafamiliar en la India, particularmente en los sectores rurales donde persisten conductas de control extremo sobre las libertades individuales.

