Lo que parecía una tarde tranquila en la alcaldía Venustiano Carranza se transformó en una escena de pesadilla. Entre sirenas y peritos vestidos de blanco, la Fiscalía capitalina irrumpió en el hogar de Teresa Guadalupe Molina Hernández, la mujer de 55 años que se “tragó la tierra” hace más de diez días.
Desvanecida en el aire: 10 días de angustia
Teresa, conocida por su incansable ética de trabajo, fue vista por última vez el pasado 25 de abril. Desde ese día, el negocio de fragancias que atendía en la calle Grabados 286 permanece en un silencio sepulcral. Mientras sus clientes esperaban verla, las autoridades ya preparaban un operativo relámpago que dejó a los vecinos con el corazón en la mano.
Operativo policial: ¿Qué encontraron en su domicilio?
Ayer, el asombro se apoderó de la colonia 20 de Noviembre cuando unidades forenses y patrullas de la SSC bloquearon el paso. Los agentes no solo buscaban rastros; sacaron pertenencias y evidencias bajo la sospecha de que en esas cuatro paredes se esconde la clave de su desaparición.
Aunque Teresa también se desempeñaba en una oficina en Polanco, las investigaciones se han centrado en su casa, donde el rastro se perdió por completo. Entre los habitantes de la zona el miedo es latente: “Son gente de bien”, dicen, pero el despliegue de la unidad forense sugiere que la Fiscalía maneja hipótesis mucho más oscuras.

