La pequeña Jazlyn Azulet, de apenas dos años, regresó este 21 de noviembre a territorio mexicano después de permanecer más de dos meses en el Hospital Shriners para Niños, en Galveston, Texas, donde fue atendida por las graves quemaduras que sufrió durante la explosión de una pipa de gas LP en Iztapalapa, ocurrida el pasado 10 de septiembre.
La Fundación Michou y Mau confirmó la llegada de la menor al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, desde donde fue trasladada en ambulancia a su hogar para continuar con su proceso de recuperación en territorio nacional. De acuerdo con la organización, Jazlyn iniciará ahora una etapa de rehabilitación y seguimiento médico permanente, bajo supervisión del personal de salud de la capital del país.
Un regreso esperado tras semanas de cirugías y cuidados intensivos
Tras la explosión de la pipa bajo el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Jazlyn fue rescatada con vida y trasladada primero al Centro Médico Siglo XXI, donde médicos lograron estabilizarla para su posterior traslado aéreo a Estados Unidos, gracias al apoyo de la fundación especializada en atención a niños quemados.
En el hospital de Galveston, uno de los centros más avanzados del mundo para el tratamiento de quemaduras, la menor fue sometida a múltiples cirugías de injertos de piel, terapia física y atención psicológica. Equipos médicos trabajaron en recuperar movilidad, cicatrización y respuesta inmunológica, dado el riesgo extremo que representaban sus lesiones.
La Fundación Michou y Mau adelantó que su rehabilitación continuará durante meses, e incluso años, debido a la naturaleza de sus heridas y al impacto emocional que el accidente podría dejar en su desarrollo.
La historia de la “abuelita heroína”
La tragedia que casi cobra la vida de Jazlyn también dejó una historia que conmovió al país. Su abuela, Alicia Matías Teodoro, fue quien protegió a la bebé cubriéndola con su propio cuerpo durante el estallido de la pipa.
Alicia sufrió quemaduras de más del 90 % de su cuerpo y, aunque inicialmente sobrevivió, falleció el 12 de septiembre debido a la gravedad de sus lesiones. Testigos y vecinos reconocieron su acto como un gesto de amor y valentía que permitió que la niña salvara la vida.
Medios nacionales e internacionales se refirieron a ella como la abuelita heroína, símbolo del sacrificio que permitió que Jazlyn hoy pueda seguir adelante.
El estallido que estremeció a Iztapalapa
La explosión ocurrió la mañana del 10 de septiembre, cuando una pipa de gas se volcó y estalló bajo el Puente de la Concordia, generando una enorme columna de fuego que alcanzó vehículos, comercios y peatones que se encontraban en la zona.
Decenas de personas resultaron heridas y varias viviendas fueron dañadas por la onda expansiva. Días después del siniestro, al menos tres personas continuaban hospitalizadas por quemaduras graves.
La zona permaneció acordonada por horas mientras cuerpos de emergencia sofocaban el fuego y realizaban labores de rescate. Hasta ahora, autoridades continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades.
Un nuevo comienzo para la pequeña Jazlyn
Con su regreso a México, Jazlyn inicia una etapa crucial: la readaptación a su entorno familiar. Personal médico señaló que deberá usar prendas especiales, someterse a rehabilitación constante y mantener vigilancia estrecha para garantizar la recuperación de su piel y de su movilidad.
A pesar del largo camino que aún enfrenta, su evolución ha sido considerada “milagrosa” por especialistas que reconocen que sobrevivir a quemaduras de tal magnitud —y aún más a una explosión de gas LP— es extremadamente inusual en menores tan pequeños.

