El cuerpo sin vida de Diana Marina López Mérida, de 41 años de edad, fue localizado la mañana del lunes 6 de julio al interior de su vivienda particular en el sector habitacional Santa Bárbara, en la capital de Saltillo, Coahuila. De acuerdo con los primeros peritajes forenses de la Fiscalía General del Estado (FGE), la víctima presentaba huellas de violencia física en la región del cuello, determinándose la causa clínica del deceso como asfixia mecánica, presuntamente perpetrada con una cadena de metal que fue recolectada como indicio en la escena del crimen.
El hallazgo civil fue reportado por uno de sus descendientes consanguíneos, lo que generó la movilización de paramédicos del cuerpo de rescate local, quienes únicamente pudieron constatar que la mujer de origen chiapaneco ya no contaba con signos vitales. Los deudos informaron a los elementos de investigación criminal que la agraviada sostenía un entorno de violencia familiar recurrente, registrándose el deceso diez meses después de haber aceptado públicamente una propuesta de matrimonio civil durante un evento masivo celebrado en la Plaza de Armas de la capital coahuilense.
La fuga interestatal del sospechoso y el abatimiento policial en el Estado de México
Tras procesar la escena del ilícito, el Ministerio Público identificó a la pareja sentimental de la occisa, Fernando “N”, como el principal sospechoso, debido a que testigos presenciales declararon que el sujeto huyó del domicilio a bordo de una motocicleta inmediatamente después de registrarse la agresión. El protocolo de búsqueda coordinado de la Fiscalía estatal derivó en la emisión de alertas en entidades vecinas para lograr la captura del presunto responsable, quien evadió los cercos de seguridad iniciales.
A una semana de la integración de la carpeta de investigación, autoridades ministeriales del Estado de México informaron la localización del sospechoso en el municipio de Amecameca. Al intentar evadir el despliegue de los cuerpos de seguridad, el indiciado propició una persecución vehicular que escaló a un intercambio de disparos de arma de fuego contra elementos de corporaciones policiales locales y federales, resultando abatido en el sitio. De forma preliminar, especialistas forenses realizaron la identificación del cadáver basándose en rasgos particulares y tatuajes específicos, mientras los restos de Diana Marina fueron entregados a sus familiares para su traslado y servicios fúnebres en Tapachula, Chiapas.

