Un hombre de aproximadamente 40 años de edad fue localizado sin vida, completamente amarrado y con visibles huellas de violencia y tortura, a un costado de la carretera federal México-Tuxpan. El descubrimiento ocurrió alrededor de las 06:15 horas de este miércoles 8 de julio de 2026, cuando automovilistas y usuarios de la vía observaron el cuerpo tirado entre la maleza a la altura de las comunidades de Cuatro Palos y Mirasoles, en el municipio de Singuilucan, Hidalgo. Personal de Protección Civil Municipal acudió de inmediato al sitio tras los reportes ciudadanos, confirmando que la víctima ya no presentaba signos vitales y se encontraba bañada en sangre.
El cadáver presentaba múltiples lesiones en el rostro y diferentes partes del cuerpo, además de tener los pies, las manos y la región facial completamente inmovilizados con cinta adhesiva industrial de color gris. Al momento de ser abandonado en el terreno baldío, el occiso vestía una sudadera roja, pantalón de mezclilla azul, cinturón y botines en tonalidad café, y poseía cabello corto de color negro. Hasta el momento, ningún habitante de las localidades aledañas ha acudido a reconocer el cuerpo, por lo que permanece en calidad de desconocido.
El despliegue operativo y las investigaciones de la Procuraduría
Tras confirmarse el deceso del individuo, diversas corporaciones de seguridad pública resguardaron de inmediato el tramo carretero y colocaron un estricto cerco perimetral para evitar la alteración de la escena del crimen. El acordonamiento se mantuvo durante varias horas de la mañana, provocando una intensa movilización de patrullas sobre la vialidad federal mientras se resguardaban los posibles indicios biológicos y materiales.
Finalmente, agentes ministeriales y peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) se hicieron cargo de la situación para realizar el procesamiento técnico del lugar. Los peritos forenses ordenaron el levantamiento del cadáver para su traslado al Servicio Médico Forense (Semefo), donde se le practicará la necropsia de ley que determine la causa exacta de la muerte. Por su parte, el Ministerio Público dio inicio a la carpeta de investigación correspondiente para recabar testimonios y esclarecer la identidad tanto de la víctima como de los responsables del homicidio.

