Paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) confirmaron el fallecimiento de un hombre de aproximadamente 35 años de edad en las inmediaciones de la colonia Jorge Negrete, dentro del perímetro de la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México. De acuerdo con la valoración prehospitalaria inicial de los técnicos en urgencias, el cuerpo de la víctima presentaba un diagnóstico de politraumatismo severo, con heridas de gravedad localizadas principalmente en la región cefálica.
El cadáver fue localizado sobre el tendido de los rieles en la intersección que forman la calle Ferrocarril de Veracruz y la avenida Cuautepec, un sector que colinda con el Barrio de Ticomán y la colonia La Pastora. Tras la confirmación de la ausencia de signos vitales, los oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) procedieron a la colocación del cerco perimetral de plástico negro y al acordonamiento reglamentario de la escena para asegurar los indicios.
Los testimonios de los habitantes y la apertura de las investigaciones ministeriales
De acuerdo con las bitácoras operativas de la policía capitalina, el hallazgo fue realizado por ciudadanos que transitaban por la zona de vías durante las primeras horas de la mañana. Algunos vecinos refirieron a los elementos de seguridad que escucharon el cruce de un convoy ferroviario en un intervalo estimado entre las 03:00 y las 04:00 horas, por lo que las autoridades ministeriales indagan si la persona fue embestida por la estructura de la locomotora mientras caminaba o descansaba en este tramo, el cual cuenta con puentes vehiculares y alta vegetación.
Peritos criminalistas de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CdMx) acudieron al sitio para recabar la evidencia forense e iniciar los análisis de tránsito terrestre correspondientes que permitan esclarecer si el impacto del tren causó la muerte de forma directa o si el cuerpo presentaba agresiones previas infligidas por terceros. Al lugar del siniestro se presentaron personas que se identificaron como familiares directos de la víctima, quienes proporcionaron datos de identidad y descartaron que el fallecido fuera un habitante en situación de vulnerabilidad. El cuerpo fue trasladado formalmente al anfiteatro institucional para la práctica de la necropsia que mandate la ley.

